lunes, 6 de febrero de 2012

Aquí.

-Querías y ahí está. Pediste y se te concedió
-¿Y ahora?
-Pues nada. No hay nada que decir. Pensé que tendría grandes ideas y mira... la cosa se ha puesto insípida de nuevo. Es como con los chicles, de entrada te empalagan, mucho sabor. Luego, los masticas y se van ablandando; poco a poco van perdiendo el sabor.
Al final te queda un pellejo sabor papel. Así esto.
-¿Lo de siempre?
-Pues sí, lo de siempre.
-Y qué vas a hacer.
-Lo habitual. Tengo una colección de bublis masticados debajo de la mesa.
-Puerca.
-Metiche.